Habitabilidad y Confort higro-térmico

Si pensáramos en soluciones habitacionales ante una catástrofe como Matthew, lo primero que normalmente nos vendría a la mente serían los campamentos, que proporcionan solamente refugio transitorio dado que no están diseñados como si fueran viviendas. En ellos, las personas se encuentran en una situación muy precaria y tristemente la realidad nos muestra que casi siempre acaban siendo habitados durante muchísimos años por aquellos que en la catástrofe lo han perdido todo.

Cualquier construcción destinada a constituir una vivienda debería cumplir la condición de ser estanca y tener un adecuado aislamiento térmico protegiendo a sus moradores de las inclemencias climáticas.

El confort higro-térmico determina una serie de factores como la humedad, temperatura y ventilación de los espacios habitados y se relaciona directamente con las características de la vivienda, con el clima del entorno y con los habitantes.

En la primera parte de éste artículo habíamos hablado de viviendas extremadamente resistentes y confortables.

Profundicemos esta última cualidad tomando como modelo a seguir el de una vivienda  que cumpliera normativas europeas.

Sevilla y Cordoba (España) ostenta el record de haberse alcanzado la máxima temperatura de Europa (51ºC), y sus temperaturas históricas son bastante más altas que las de Haití cuya temperatura máxima para el mes de agosto es de 33,6 ºC.

Temperaturas y precipitaciones Haití

Para ello deberíamos utilizar muros exteriores y cubiertas de techos con valores de transmitancia térmica límite de 0,82 W/m2K y 0,45 W/m2K respectivamente.

La transmitancia térmica es la medida del calor que fluye por unidad de tiempo y superficie entre el exterior y el interior de una vivienda, a través de sus muros y su cubierta. Cuanto menor sea éste valor, mayor será el nivel de aislamiento térmico de los elementos que envuelven la vivienda.

Si como aislamiento de muros empleáramos un sistema constructivo que incorpore para los muros, una placa de poliestireno expandido de 40 mm de espesor y para la cubierta un espesor de 80 mm, obtendríamos unos valores de transmitancia térmica igual a:

U muros = 0.775 W/m2K

U cubierta = 0.420 W/m2K

Y dado que estos valores son menores que los límites fijados en la citada normativa española, podríamos afirmar que con estos muros y cubierta, nuestra casa en Sevilla sería aprobada por las autoridades pertinentes.

Veamos los diagramas de presiones de vapor a través de los muros de nuestra vivienda, según procedimiento de cálculo indicado en CTE – DB HE.

Steam pressure through the wall
Steam pressure through the roof

Se dice que dos cerramientos son equivalentes térmicamente cuando tienen el mismo valor de transmitancia térmica. A modo de ejemplo indicaremos a continuación los valores de transmitancia térmica U expresados en W/m2ºC para diferentes clases de cerramiento de la construcción tradicional, y su relación con el muro de la vivienda que estamos imaginando. Esta relación indicará cuantas veces es mejor aislante térmico nuestro muro frente a los demás:

Vale decir que los muros de nuestra vivienda en Sevilla resultan por ejemplo 4 veces con mayor aislamiento térmico que una pared de ladrillo macizo de 15 cm, o bien 3,75 veces mejores que una pared de muros de bloques huecos de hormigón de 19 cm de espesor.

Pero, ¿podríamos disponer de todas estas mejoras en una solución de vivienda económica para los damnificados por la catástrofe?

 

La respuesta es SI

 

Los afectados por el huracán Matthew podrían acceder a ésta vivienda que cumpliría sobradamente las exigencias normativas españolas en una ciudad como Sevilla.

La vivienda cumpliría tanto en relación al aislamiento térmico límite como también en cuanto a que no se producirían condensaciones en sus muros.

Todo ello en una solución asequible como se verá más adelante.

Resulta inimaginable!

 

Autores: Marcelo Zolezzi y Jose Miguel Rodriguez

Comparte esta noticia en: