La Parroquia Santo Tomás de Aquino se inaugura en el año 1976 en la calle Salvador Dalí Nº3 del populoso barrio de Martiricos de la ciudad de Málaga.

Está constituida por una nave simple con techo a dos aguas y unas dimensiones en planta de 10 m de ancho por 35 metros de largo y 5 metros de altura.

En el año 2015 el Obispado de Málaga a instancia del párroco D. Juan Manuel González Ruíz, comienza a estudiar la ampliación de la parroquia con la idea de disponer un nuevo espacio necesario que permita reuniones de hasta 200 personas y un comedor con capacidad para unas 50 personas.

Desde el punto de vista arquitectónico se decide que la nueva obra repita el diseño actual de la parroquia con su nave a dos aguas y similares dimensiones.

Las obras de ampliación estaban concebidas inicialmente empleándose técnicas tradicionales de construcción, con cimentación y solera de hormigón armado, estructura metálica independiente, cerramientos de ladrillos vistos enfoscados y una cubierta de paneles sándwich con refuerzos transversales para soportar unos cerramientos móviles de 1600 Kg de peso propio.

Tanto el arquitecto autor del proyecto Arquitecto D. Ricardo Medina Bujalance como el Arquitecto D. Pablo Casesnoves Campodarve, responsable de la oficina técnica del Obispado de Málaga coincidieron en que el sistema constructivo Baupanel sería idóneo, no solo desde el punto de vista estructural sino que además aportaría el necesario aislamiento térmico requerido por el párroco, para el mayor confort de los feligreses reduciendo la necesidad de acondicionamiento térmico.

Secuencia montaje del sistema constructivo

El inicio del montaje del sistema se realiza el día 29 de agosto de 2016.

En dos semanas estaban montados todos los muros de la parroquia como se puede apreciar en las siguientes imágenes captadas el día 16 de septiembre. Se había realizado la colocación de unos 500 m2 de paneles de casi 5 m de altura con una pequeña dotación de solo 3 operarios.

Antes de que se cumplan 3 semanas de trabajo ya se estaba montando la cubierta como puede observarse en las siguientes imágenes del día 20 de septiembre

Pueden destacarse la presencia de las vigas realizadas con el panel con una luz libre entre apoyos de casi 10 metros.

Las armaduras de estas vigas se calculan de manera análoga a una viga de hormigón armado tradicional, pero con la gran ventaja que su peso propio es un 70% menor.

Los trabajos de proyección neumática de muros y cubierta se completaron el 21 de octubre de 2016, es decir que transcurridas 7 semanas desde el inicio se había finalizado la obra gris y la parroquia ya estaba en fase de inicio de los acabados

Cimentación

Una particularidad muy importante de ésta obra fue el gran ahorro obtenido en los trabajos de cimentación. En efecto, el proyecto original preveía una cimentación profunda realizada con pilotes de hormigón armado de 18 m de profundidad sobre los que apoyaría una losa de 50 cm de espesor.

Al utilizar el sistema constructivo Baupanel se pudo evitar el pilotaje y bastó solamente una mejora de terreno mediante columnas de suelo-cemento de solo 5,50 m de profundidad con una losa de hormigón armado de 25 cm de espesor (la mitad del de la losa proyectada).

A continuación se ilustran los resultados de los dos penetrómetros (penetración dinámica superpesada DPSH)

La economía comparativa obtenida ha sido de más del 75% y es frecuente que ello ocurra al utilizar ésta tecnología de construcción.

Ello se debe principalmente a tres factores determinantes que aporta el sistema Baupanel:

  • Reducción de más del 50% del peso propio respecto de la solución original de proyecto. Esta circunstancia permitió cimentar con una tensión en el plano de apoyo de solo 0,37 Kg/cm2. Téngase en cuenta que éste valor de tensión resulta menor que la tensión admisible de un suelo arcilloso fluido (0,5 Kg/cm2).
  • La rigidización de la losa de cimentación es realizada por los propios muros que apoyan en la misma. A diferencia de los muros de fábrica que son elementos deformables, los muros del sistema constructivo son elementos de hormigón armado, aligerados por el hueco que ocupa el elemento aislante, pero de una muy alta rigidez flexional E x I; dado que en nuestro caso los muros tienen una altura de 5 m el valor de la rigidez es mayor a 218.000 Tm2.
  • Las cargas llegan a tierra de manera distribuida. Al no existir pilares, las losas de hormigón que cimentan las construcciones realizadas con el sistema constructivo no requieren de ninguna clase de refuerzos puntuales en coincidencia con las cargas, ni tampoco se requieren aumentos del canto en los bordes para conformar zunchos perimetrales, dado que el propio muro que acomete lo materializa.

 

 

Vistas de la losa – solera de cimentación del edificio con los paneles conectados

La repercusión del ahorro en cimentaciones en casos como el analizado o similares puede estar entre 100 y 150 € por metro cuadrado de obra construida.

Además de esta ventaja hay que considerar que habrá también un ahorro importante en el plazo de ejecución y que el edificio podrá optar a las máximas calificaciones energéticas sin coste alguno añadido.

Interesante alternativa al sistema tradicional, verdad?

Autor: Marcelo Zolezzi

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